Quilapayún, Jamiroquai, y la violencia epistémica de Carrasco.

"El referente empírico utilizado por este modelo heurístico para definir cuál es el primer "estadio", el más bajo en la escala del desarrollo humano, es el de las sociedades indígenas americanas tal como éstas eran descritas por viajeros, cronistas y navegantes europeos. La característica de este primer estadio es el salvajismo, la barbarie, la ausencia completa de arte, ciencia y escritura" (Castro Gómez, 2000). 
"El colonizado aparece así como lo "otro de la razón", lo cual justifica el ejercicio de un poder disciplinario por parte del colonizador. La maldad, la barbarie y la incontinencia son marcas "identitarias" del colonizado, mientras que la bondad, la civilización y la racionalidad son propias del colonizador" (Castro Gómez, 2000).
Hace un par de días, Eduardo Carrasco, Fundador de Quilapayún, arremetió a través de la cuenta de Facebook del grupo, encontra de los ingleses de Jamiroquai, en los siguientes términos:
“Las injusticias de la vida. Jamiroquai toca media hora repitiendo incansablemente dos acordes. Nosotros hicimos la Cantata Santa María y nos paseamos durante 40 minutos por todos los acordes imaginables de la música y nuestra Cantata no tiene ni la milésima parte de difusión y de éxito popular que sus canciones”
Comencé a redactar este artículo con dos citas de Santiago Castro-Gómez en su tesis "Ciencias sociales, violencia epistémica y el problema de la invención del otro", para proponerme detallar el problema de los dichos de Carrasco, de la forma más breve posible. 

El dilema del colonialismo en la música.

Entre 1722 y 1744 fueron terminados los compilados de "El Clavecín Bien Temperado" de Johann Sebastian Bach. Estos dos ciclos de preludios y fugas representaban la máxima exposición del nuevo sistema de temperamento o afinación de los instrumentos, cuestión que permitiría al músico pasearse por todas las tonalidades posibles sin peligro de desafinar. 
Este hecho, junto a la publicación primer "Tratado de Armonía" de Rameau (1722), desencadenan la era del sistema tonal, caracterizado principalmente por la JERARQUIZACIÓN de los sonidos de la escala. Serán cerca de 200 años en los que se explotarán al máximo las posibilidades de este sistema, hasta que la escuela Alemana y Francesa propongan sus respectivas alternativas, previas a la primera guerra mundial.

Cuando se instaura el colonialismo en América, se crea la figura del "Indio" y su contraparte europea, ya no como una mera insignia de procedencia geográfica, si no que además era un nuevo indicador de estatus socio-económico y cultural. La música y las tradiciones no quedaron exentas de este sistema de dominación, y lo indígena fue catalogado dentro de lo profano y lo prohibido, dentro del ruído y el mal gusto, lo salvaje, tal como sucedió con la música popular en la europa medieval. Todo lo que no podía ser disciplinado dentro del esquema europeo, podía ser considerado como "lo inferior, lo feo". Incluso cuando se adoptó lo indígena dentro de la música docta, nunca perdió el carácter solemne y racional de lo académico, siendo la tradición folklórica un accesorio más para el virtuosismo occidental. 

La evolución de la violencia epistémica.

Con el paso de los siglos, el panorama musical se diversifica, y nuevas tradiciones son incluídas en el contexto académico. Hoy comprendemos que el músico es un ser libre de acción, y que los estudios formales no siempre construyen grandes artistas... Pero eso es debate para otro día. 

El punto central es que a pesar de eso, aún existe un pensamiento heredado que considera ciertas prácticas musicales inferiores y carentes de valor, muchas veces en contradicción con sus propios patrones estéticos. Un caso que se nos muestra hoy en primera línea, es el del mencionado Eduardo Carrasco refiriéndose al espectro armónico utilizado en las creaciones de Jamiroquai. "Dos acordes repetidos de manera incansable" fue el pecado cometido por la banda inglesa, según el músico nacional.

Pero ¿No utilizan, acaso, expresiones como la cueca, el canto a lo poeta y otras, solamente dos o tres acordes? 
Las expresiones populares y folklóricas son en sí mismas, armónicamente simples. Incluso, expresiones indígenas y autóctonas de todo el mundo carecen de estructuras armónicas, y están construídas sólo en base a la repetición de melodías y ritmos, concepto ligado directamente con una espiritualidad potentemente desarrollada.

El problema de Carrasco es que ataca desde la misma violencia eurocéntrica de la cual fue víctima la música que él dice representar. La Cantata "Santa María" - de gran valor para el repertorio nacional - es una obra compuesta desde la base académica europea, con accesorios andinos. El gran desarrollo armónico que Luis Advis plasma en su obra, es parte del arsenal teórico europeo, que incluye a su vez el concepto de "Cantata", y su formato de Oratorio. Es de esto que Eduardo Carrasco hace un tremendo alarde para denostar un género que también tiene su propia historia. 

El Funk, y el espíritu Afro.

Tal como sucede con otros géneros que encuentran su orígen en el sur de los Estados Unidos, el Funk tiene incluencia africana, condición que en muchos aspectos lo hermana con géneros propios de América Latina. Para Robert Farris Thompson, antropólogo, el término "Funky" se cruza con el Ki-Kongolés "lu-fuki". Ambos términos utilizados para "alabar a determinadas personas por la integridad de su arte, por haber trabajado para lograr sus objetivos" (Farris Thompson, 1983).

Dentro de las características musicales del género, se rescata la influencia africana presente el los tramados rítmicos que ejecuta la sección percusiva y los acompañamientos de los aerófonos. En su forma tradicional, el funk no presenta gran desarrollo armónico, debido a los elementos estéticos mencionados.

El problema final de las opiniones.

Luego de exponer estos tres puntos, el problema de los dichos de Carrasco es su tremenda irresponsabilidad. 
Declarar que una creación es mejor por su mayor desarrollo armónico es pasar por alto la historia de violencia desde el sistema dominante. Es atacar lo extranjero desde lo extranjero. 

Más allá del debate que podamos tener sobre el valor que se le da a la música chilena, el alarde de Quilapayún no es contra eso, en primera instancia. El reclamo es de la peor calaña cuando se expresa directamente que la presencia de otro va en desmedro de lo mío, y en respuesta, se emite una aseveración brutalmente fuerte para los términos que acabo de exponer. 

Últimamente, Carrasco se defiende apelando al derecho de la "opinión", como si la opinión fuera una expresión liviana, y a su vez intocable, de la cual el ser humano puede recular con plena facilidad.
Quizás el ejercicio se trate de pensar sobre los contextos culturales de los creadores y del público, y el consecuente cuidado de las palabras, antes de interferir en los gustos ajenos.
Quizás la crítica deba ser mejor conducida ante los verdaderos responsables del abandono cultural chileno.

La invitación es a reflexionar.


Referencias.



Castro-Gómez, S. (2000). Ciencias sociales, violencia epistémica y el problema de la invención del otro. En La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas. Buenos Aires. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales.


Thompson, R.F. (1983). Flash Of The Spirit: African & Afro-American Art & Philosophy, EEUU., Random House. Inc.


     







Comentarios

  1. Comparto y felicito por la reflexión,son elementos que permanentemente están presente en la apreciación y estudio de la música en general.Pero la difusión y popularidad a la cual apela el músico , compositor,filósofo y referente artístico como es Eduardo Carrasco Pinard tiene su contexto!!Este es un festival y nada más..y la industria pertenece a la cultura dominante que permite generar estéticas y popularidad de manera inductiva y sin mayor fundamentos.Es lo que nos hacen escuchar....es ahí la importancia y valor de su reflexión .Nos entrega elementos de análisis que tenga por seguro. Serán socializados entre mis estudiantes.Gracias!!!

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    1. Gracias Loreto por tu tremenda opinión.

      Por eso fui tajante en circundar mi reflexión en torno a la frase textual.
      Al final, menciono que la crítica de Carrasco debería disparar en contra de los verdaderos responsables de nuestro abandono cultural.
      De lo contrario, tal como desarrollé en el texto, se transforma en un ataque vacío. Casi en un "Yo soy mejor que tú".

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  2. Eso es.
    Sin reflexión no hay crecimiento.
    Puedo compartir o no las distintas miradas sobre un mismo tema, pero el solo hecho de leer la diferencia me lleva enriquecer la mía.
    Mas allá del contexto antropológico del autor de la nota, veo en Jamiroquai (como en muchos otros) una industria puesta en escena que se impone a través del poder de los dueños de las comunicaciones, y desde esa mirada puedo entender a Eduardo Carrasco, desde las vísceras mismas de la impotencia del que no es favorecido por estos.
    Al final, en mayor medida el éxito, medidos desde la mediates, en la música está dado por razones muy distintas a la música, mayormente está dado por quienes entran en el juego y obtiene la bendición de los dueños de la industria discográfica.

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    1. Rafael, Muchas gracias por tu opinión.
      De por sí, es tremendamente valiosa.

      Soy compositor, estudiante de dicha carrera. Le traté de dar un enfoque sociológico porque creo que nuestro arte no está exento de los fenómenos de la ciencia social. Los intelectuales de la música debemos comprender cómo se comporta la sociedad del espectáculo para poder proponer. Creo que entender el fenómeno performático no es siempre sinónimo de transar tus ideales en la música.

      Saludos!

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  3. Cuando me llegó esta noticia pude pensar y sacar una analogía similar, tu análisis hizo eco, gracias. ahora escucho El Clavecín Bien Temperado..Saludos!

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  4. Felicidades, por fin una opinión argumentativa,bravo !..de acuerdo. podemos agregar, el total desconocimiento del otro en la opinión de Carrasco.

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  5. Me parece excelente tu análisis, pero también hablas desde una mirada eurocéntrica...

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  6. Quejarte por jamiroquai, y no por la sarta de «artistas»
    De mierda que trae este festival,que a todo esto prioriza dar cobertura a pasarelas llenas de gente vacias,sin ideas, sin critica,me parece de una hipocresía tremenda..seudque no se atreve siquiera a criticar de manera transversal esta vorágine eurocentrista de iconos falsos y artistas pasajeros que contaminan la cultura s cual debemos rescatar...
    Falsos populistas acongojados por no tener la populidad de un grupo inglés que ni en mi peor pesadilla me atreveria a comparar con ellos....
    Haganse cargo viejos de mierda por dejar a la gente que lucho en las calles tirada, desamparada, expuesta a trabajos indignos, ganando una miseria mientras ustedes al dia de hoy pelean por que sus canciones de antano no les generan los dividendos correspondientes a su labor de artistas en la dictadura/exilio
    Vallanse a la xuxa,
    La cantidad de acordes usados en una composicion no habla de las sensaciones que dicha composicion puede generar en tal o cual persona, manga de oportunistas.te quiero ver, si alguna multinacional te ofreciera regrabar la cantata por un monto suculento, seguro coreerian los ideales wn. Que manga de weones mas penca
    Muerte a todos
    Izquierda culia que no se ensucio las manos en la dictadura..
    Vales callampa filosofo de mierda intelectual de izquierda redundante.

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  7. Es idea mía o borraste mi comentario anterior?

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    1. Rogolagos, no he borrado nada. Yo no borro opiniones, al contrario, todas son bienvenidas.

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  8. Sin entrar en tanta verborrea histórica, filosofica, antropológica, sociológica o teórico-musical, creo, que bajo una mirada simple, las palabras de Carrasco no supieron ser "bienendidas" por los admiradores de Jamirocuai, el que solo fue mencionado como una referencia para entregar un mensaje, que mas apunta al mercado y difusión de la creación musical y a la pobreza de la oferta de este importante espectáculo musical de nuestro país al decir... "y nuestra Cantata no tiene ni la milésima parte de difusión y de éxito popular que sus canciones”... Tal vez esta pueda ser otra mirada sobre esta controversia.

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  9. Envidia malsana,se denomina lo que expresó Carrasco.
    Aunque, es importante señalar que, para mí, Jamiroquai, hace una mierda de música: repetitiva y agotadora, que cansa el oído hasta del más neófito en la música, como yo.
    Basta de alabar toda la basura que nos vende el mercado anglo!!

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  10. Envidia malsana,se denomina lo que expresó Carrasco.
    Aunque, es importante señalar que, para mí, Jamiroquai, hace una mierda de música: repetitiva y agotadora, que cansa el oído hasta del más neófito en la música, como yo.
    Basta de alabar toda la basura que nos vende el mercado anglo!!

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  11. Muy buena reflexión, pero la considero injusta para Eduardo Carrasco. Sus palabras están escritas y son éstas las que se utilizaron para el análisis, pero considero que su comentario va más allá de la utilización de acordes. Si bien, artistas como Mozart destacaban por la simpleza, de sus obras, no creo que se pueda comparar con artistas como Vivaldi (que no se preste para debate, pero Vivaldi variaba más en sus obras que Mozart). El tema es que creo que es comprensible que exista cierta frustración porque una obra que tiene una carga emocional más grande, lo que implica la cantata y además de su hermosa técnica en la instrumental y letra no tenga la misma difusión que canciones de rock, funk, etc contemporáneo, siendo igual una lástima. No se puede obligar a la cultura colectiva a tener gustos más "refinados", pero debe ser frustrante para los artistas que su trabajo (a mi gusto, notablemente superior) no tenga, tal vez el mismo apoyo de los medios para darse a conocer.

    Por lo anterior, siento que Eduardo se equívoco con sus palabras, al hablar de acordes, pero el sentimiento y su mensaje creo que fueron claros.

    Un saludo.

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  12. Hola! Me encanto tu análisis del asunto, no así algunos comentarios.
    Hay muchos tipos de estilos musicales que no son de mi agrado, pero... ¿eso los hace una música "de mierda"? Como tú indicabas anteriormente, ¿no están muchos ritmos folklóricos compuestos por un par de acordes que se repiten a lo largo de una canción al igual que las de Jamiroquai y, por que no decirlo, Zion y Lennox? Para mí, dejando muy de lado lo técnico, la música tiene un concepto diferente, que va ligado con lo que te hace sentir oírla, incluso los recuerdos a los que se liga. Eso me pasa con Bach, con Mozart, con Metallica y hasta con Los Vikings 5. Por eso, insisto, no hay música "de mierda", por mucho que me disguste oir ciertas melodías.
    Un abrazo!

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  13. El comentario de Eduardo Carrasco apunta a mi juicio a que aún cuando la música hecha en Chile sea musicalmente rica y la música extranjera (en este caso era Jamiroquai pero puede ser cualquier extranjero) sea más simple aun así el sistema está hecho para que favorezca a lo que viene de afuera hay una enorme brecha entre los músicos nacionales y extranjeros respecto de la difusión y si eso no se configura de manera que promocione la música nacional seguiremos siendo los segundones y la masa pedirá solo lo que los medios le ofrecen.

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